Posteado por: Claudia Llerena | 3 diciembre, 2013

Treinta y un días para Amar

Navidad1   Es de madrugada y el calendario nos señala que ya es diciembre. Mes de grandes posibilidades para expandir la Consciencia del Ser…Treinta y un días para Dar. La gama de vibrantes colores vivifica el arbolito que desprende luz, bombas rojas, doradas y verdes, luminarias que le encienden, collares que le visten, adornos alusivos a la ternura que le enviste y a la mágica tradición de todo un entorno simbólico que ha de despertar el espíritu de la generosidad..

   Botas que de rojo fieltro adornan mi hogar, donde se colocan turrones, bolas de cacao que se derriten en nuestro paladar… galletas que de almendras y nueces colocadas lindamente en una porta vianda, con figuras de campanas, venados, muñecos de nieve, caritas de los duendes que en el polo cooperan con San Nicolás, le dan un sabor tan especial a esta estancia donde las especias y el olor a pino y a canela se impregnan en mis sentidos legando la alegría que desde niña vivo durante cada Navidad.

La señora Claus, el polo norte, la carta con los pedidos a Santa Claus y esa frase tan misteriosa que surge de cuándo se la llevará… el salto de felicidad de que la carta ya no está, quizás el duende la vino a traer por haberme portado bien. La planeación de la alegría y la tradicional cena donde en casa los tamales de azúcar, el pavo con su salsa, el puré de camote y un lindo postre, entre las luces de bengala escupiendo estrellas que se fusionan con el cielo de donde se desprende una corriente de frío que nos invita a un buen chal.

El vino se abre y una copa se alza en la mano para brindar… “brindo por el Amor”, ha dicho Juan; mientras Estela nos remite a una bendición donde alguno que otro ha dicho ese Amén que brota del corazón. María baja la sien y brinda por el Niño Dios, a quien le pide que nos ilumine para saber Dar y Recibir. Palabras sabias que contienen el principio de la reciprocidad que se vislumbra en algunos recónditos lugares donde la abuela ha preparado una compota de frutas para la vecina, mientras María le envía una rosca de canela para la Noche Buena.

“Brindo por el mar y las estrellas”, ha dicho ella. “Por la salud de mis hijos, mis nietos, mis amigos y el mundo”, mientras luego el más longevo y quieto de la familia, con voz pausada y sin prisa, suavemente se centra en un brindis que me invita a acercarme a escuchar… “La Navidad es una fiesta donde nadie se puede quedar sin bendecir la mesa, los alimentos, la confraternidad, el Amor y la bondad. En esta época se gesta en la matriz del planeta un hecho que marca un precedente único, un vivo ejemplo de Luz y de hermandad”, y mientras sostiene entre su mano temblorosa un rompope hacho en casa, se aproxima al Nacimiento, que está en el centro de mi hogar y habla para él, mientras nosotros le seguimos hacia el misterio que revela algo más que unos pastores, un lindo pueblo, los magos del oriente, a María, José y un pesebre bendito donde el hijo de Dios nacerá, bajo el cuido del Arcángel que sagradamente le cuidará…

“El pesebre representa el nacimiento del Maestro Jesús en la Gruta de Belén, en él existe una energía bendita, su presencia en los hogares que lo colocan con Amor, genera un mar de bendiciones… Su campo de Amor, cual si imán, atrae a la Luz y es un gran símbolo que nos invita a ese nacimiento de Dios en nosotros. Es meas que una tradición, es un símbolo de Paz y si colocamos la mirada con ternura sobre su campo de fuerza, recibiremos mensajes sublimes que nos invitan a un renacer interior. Muchas veces me he quedado en calma sintiendo la profundidad de su Presencia y soy fiel creyente de que si colocamos el nacimiento en nuestro hogar como un acto de Consciencia, la cadena de Luz que se forma ancla en nuestros corazones esa transformación que hemos de vivir en nuestros corazones para que sea el Cristo que mora en nuestro interior, la voz que escuchemos y que dicte nuestros pasos. Cierren sus ojos y abran sus corazones y sientan en este espacio familiar, a la Divinidad”.

La quietud ha llegado a la familia que escucha a la voz del abuelo hablar, los chiquitines sentados están, uno de ellos tiene en su mano a un corderito de barro, mientras la ternura brota cual si gota que cae y limpia la mejilla de Cecilia… Fernando, un joven atentamente le escucha, habiendo apagado el celular… y ahora sin distractor alguno, conectados con la pureza de tan bello nacimiento, retoma las palabras la abuela, quien cuida cada pieza del especial nacimiento sabiendo la energía que contiene cada una… “Cada figura representa, lo que nos recuerda Rubén Cedeño, un valor profundo. Todo nacimiento tiene siete piezas esenciales, con los colores representativos de los Siete Aspectos de Dios, que son: San José, Azul, la Voluntad de Dios; María, Rosa, el Amor de Dios; el Niño Jesús, Dorado, la Sabiduría de Dios; Gabriel, Blanco, la Pureza de Dios; Baltasar, Verde, la Vida de Dios; Gaspar, Naranja, la Prosperidad de Dios; y Melchor, Violeta, el Perdón de Dios”.

Hace una pausa y ofrece a los presentes una horchata, mientras se escucha entre el grupo familiar, un “sigue abuelita”, “después la bebemos”, y la menor, de cinco años, le dice… “¿Qué más abuelita?”.

“… y bien, cuando pongas tu nacimiento afirma: “La Divina Presencia de Dios bendice este pesebre. A quien lo contempla, se le despierta su Cristo Interior. Cristo nace en cada corazón humano, y aquí se ancla el Amado Espíritu de la Navidad”.

Mientras Daniela pregunta, “¿Lo podemos decir ahora mismo?”, y al repetir desde el alma unidos la oración conscientes y con fe, la energía del Amor de aquel hogar les hace gozar de felicidad, reconociendo la bendición del nacimiento que no es una decoración más…

Retoma la abuela, con su dulce voz: “MADRE MARÍA: La Madre María, en el lado izquierdo del pesebre, representa el Rayo Rosa del Amor, o el Aspecto Femenino de la Divinidad. SAN JOSÉ: San José, del lado derecho del pesebre, simboliza el Principio Masculino de Dios, la Voluntad, la Fuerza y el Poder Divino. EL NIÑO JESÚS: Cuando la energía del Padre y la Madre se unen, se complementan y producen la Iluminación, el Hijo, el Rayo Dorado de la Sabiduría. Las tres energías de Jesús, María y José están dentro de nuestro corazón como el Cristo Interno. Por lo tanto, en el pesebre se encuentran los tres Rayos: El Rayo Rosa del Amor Divino, encarnado por la Madre María; el Rayo Azul de la Fuerza, la Fe y el Poder, representado por San José; y el Niño Jesús simboliza la Sabiduría y la Iluminación del Rayo Dorado”.

“Que significado más profundo abuela”, ha dicho Julio; mientras Cecilia hace alusión a que en el simbolismo del Nacimiento se encuentra lo que la humanidad ha de tener consciente… y además replica.

“ EL ARCÁNGEL GABRIEL: Es el Rayo Blanco que envolvió en el “Manto de Invisibilidad” a Jesús, María y José cuando huían a Egipto, para protegerlos de la matanza de Herodes. LOS TRES REYES MAGOS: Representan los Tres Rayos restantes: Verde, Oro-Rubí y Violeta. Entonces como ustedes comprenderán, la bendición del pesebre en familia contiene un significado profundo”.

El silencio y la fe iluminaban aquel momento, en el que la familia unida entraba a una energía Divina… la Paz moraba en aquellos corazones, que se unieron an abrazos de gozo al saber que en su hogar, cada Ser que yace en el Nacimiento, sin importar si es de barro, de bahareque, de madera, porcelana, de la tuza del maíz, contiene una energía sublime que hemos de respetar, bendecir y Amar…

… y al darme cuenta con consciencia de lo que ocurre en Noche Buena, elevo mi mano para hacer un brindis por el Maestro Jesús, quien ha nacido en un pesebre humilde, sin ninguna ostentación, como símbolo perfecto que hemos de renacer en la humildad, para mirar la Luz de la estrella que nos dirigirá en el camino y renacer en el principio de DAR ese regalo, esa ofrenda, este pan bueno que he horneado, a quien camina con hambre y es nuestro hermano. Hagamos de esta Navidad un momento especial y abramos el corazón para que la generosidad, la Paz y el Amor resurjan desde nuestro interior.

¡Feliz Navidad, que el Niño Jesús renazca en nuestros corazones, para que vibre el Amor entre todos!

Posteado por: Claudia Llerena | 16 julio, 2012

Reivindica…

Todo es perfecto… Su perfección estriba en la imperfección perfecta de los actos que nos conducen a encontrarnos con nuestro verdadero Ser y que facilitan esa oportunidad para desarrollar nuestras grandes virtudes…
Perfecto el Plan Maestro que permite experimentar esa metamorfosis de oruga a mariposa.
Posteado por: Claudia Llerena | 13 julio, 2012

Reconociendo al Dragón

 

Parte I

Mi compañero de algunos recovecos, era un dragón. Pues resulta que se vistió de rojo y mientras lucía tan fuerte color, la ira gritaba por aquí y por allá, soliéndome llevar a merced de un fuego que ardía y que escupía desde mis adentros… Aprendí a la perfección la manifestación de la cólera y cuando tocaba mi plexo, todo era una llamarada interna, la que crecía y crecía hasta que llegaba a mis manos, a mi habla, me quemaba y me hacia lanzar ese dolor con palabras hirientes arrojando algunas frases sin sentido tales como: “te odio”, “no te soporto”, “malo”, “ingrato”, en fin…

Reacciones que la sociedad en la cual crecí me enseñó por todos lados. Sí, la verdad es que en el mundo de los adultos, los dragones se van montando de tal forma que todo el tiempo cabalgan sobre la personalidad, que es presa suculenta y fácil de ellos. Había todo un contexto que en la televisión novelísticamente montaba guiones de “una realidad” tan atroz y, como yo aprendía a la perfección, pronto entré a ese drama de representar lo que veía en la escuela y lo que  escuchaba entre políticos que han perdido la coherencia y que gobiernan sin razón… entonces, un día de aquellos me sumé a todo ese cauce que me hacía creer  lo que el ego montaba y tan bien, que formé parte de una sociedad dragónica. Así, optimizaba a tal grado cada momento para batallar y aunque la batalla me dejara extenuada, no desperdiciaba la mas mínima oportunidad para expresar a través de rabietas la descompensación que en mi interior se gestaba.

Descompensación, claro está, pues mi corazón anhelaba la paz, la armonía, el equilibrio, lo sencillo, el amor y para subsistir entre tanto tumulto, optaba por un guión lo bastante parecido a una especie de seres que adoptan y que portan aquel “dragón” rojo que lanza llamas que no son… Así, había que hacer berrinches para defender a gritos lo que no parecía escuchar mamá; cuando estaba absorta en sus miles de actividades de adultos. Con gritos y a gritos me las ingeniaba para ser el punto de atención, aunque fuese para que luego de pelear, me pusieran atención y, como lo hacía, entonces reforzaba la lección, así, de lección en lección, todos entramos en esa aula de ser reacción y generar mas reacción…

Posteado por: Claudia Llerena | 5 julio, 2012

Transmutación…

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Azul es esta pluma

que contengo…

La tinta que la impregna

es extraída del añil

 

Sumerjo la escritura

dentro del corazón

de la Creación…

Que el verbo dicta hoy.

 

Recibo con amor,

su incomparable vibración.

Jesús al centro.

Mi inspiración, su voz.

 

Él dicta y yo escribo.

Dice que esta Tierra

que hemos de cuidar

alberga a su Divinidad.

 

Que cada Ser que mora

en el planeta

es una estrella

que decidió bajar…

 

Azul… la tinta que derrama,

la gota que diagrama

cada vocablo y la palabra

que contiene al Todo, Dios.

 

Azul el mar, azul el cielo,

azul el sentimento

que emana del planeta

donde el agua nos bordea.

 

Edén Sagrado el que les doy,

lugar donde se ha de sembrar

la miel de mieles, el amor.

Semilla que bendigo y que cuido.

 

 Tesoro que en el cofre de la vida

guardo, con especial cuidado.

Principio de mi eternidad,

que ha de prosperar…

 

Anotad y grabad 

en el corazón, a Dios.

Escribid con la tinta imborrable

Que el Amor, es el emperador…

 

Vertid con vuestros pasos

el camino donde unidos caminéis.

Tomad mi Luz y escribid,

que el planeta ha de transformarse.

 

Mi tacto siente Tu vibración,

la tinta fluye y habla de que

en la Nueva Tierra, sus habitantes

seremos una gran familia…

 

Principio azul en expansión,

premisa que comanda esta misión

donde la sencillez es esencial.

Donde cada Ser, reivindicará.

 

Sobre el planeta azul

escribo con mis actos que yo amo

a la Tierra que es mi hogar.

Que como tal, la he de cuidar.

 

Un acto de contrición, por el rencor,

el desamor, el ego que paraliza

la llama viva de una colectividad

que debe comprender que Todo es Dios.

 

Pido disculpa, por depredar

a la naturaleza. Por la ira y prepotencia.

Por ser reacción a la violencia

que acecha… Oro por la transmutación.

 

Pido asistencia para que cada sombra

que me ronda, sea oportunidad

para que yo discierna que no hace falta…

Que el cielo se ha abierto y todo es Dios.

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Posteado por: Claudia Llerena | 1 julio, 2012

AMOR O DESAMOR

El amor que se gesta en el planeta Tierra, tal parece que es una manifestación casi generalizada de ese desamor que expresa a un ego herido que no ha sido resuelto en el devenir de la experiencia personal humana. Hay un sin fin de manifestaciones limitadas por ese deseo de “tener”, en el que la pertenencia y el control juegan un juego tan distal de lo que es el verdadero amor.

El “yo tengo”, es “mi novia”, “mi esposo”, “mi pareja”, son signos perfectos de un “mi” cual si fuese una pertenencia. En muchos casos ocurre que como ya ese “mi” forma parte de un inventario personal, no le valoramos, sino que, lo damos por sentado como una cosa que estará eternamente a nuestro lado… Sí, como que no hay que cuidarla periódicamente, ni abonarla o irrigarla con delicadeza. Guardamos a esos “mis” en el guardarropa, como una prenda mas o como parte de una colección de cosas que las usamos sin notar su textura, su condición, ni mucho menos su esencia.

Durante esta fase que atraviesa la existencia humana, o mas bien la deshumanizadora humanidad, muchos trascendemos el sentimiento sexual natural y sublime que nos seduce a co crear. Esto precisamente se debe a que muchos no encontramos la correspondencia verdadera y no estamos en condición de denigrar en una conducta vacía que se expresa cual si un instinto, cuando se trata de una manifestación sagrada que emana del corazón.

Los excesos y la disfuncion sexual vinculados a una fiebre impulsiva en la mayoría de medios de comunicación, seduce al “animal” a depredar, y la fuerza bruta viene a ser una respuesta carnal. Se pierde el verdadero fin y se veda el patrón espiritual, generando una identidad sexual desbalanceada y un apetito que en lugar de alimentar, degrada, seca y engendra una sociedad adicta, sin consciencia.

El planeta contiene mucha depredación en múltiples sentidos, por ello se vuelve esencial para la evolución un acto de consciencia, lo que no significa obrar bajo un celibato que es requerido para la ascension, mas si, un accionar alejado de esa adicción al sexo relacionado a un placer bajo buscando el deseo o la barrera para amarse a si mismo.

Es la intención amorosa lo que determina la frecuencia vibratoria de la intimidad sexual. 

Si los patrones de la sexualidad son balanceados por la más alta expresión, el sistema humano vuelve a ser andrógino y cada uno es verdaderamente reconocido como una igual expresión de Dios. Asi, los patrones de lujuria han de transmutarse para dar paso a una elevada frecuencia donde la creatividad, la fusión, la union con la divinidad, vuelve a esa manifestación de amor un acto Divino.

Posteado por: Claudia Llerena | 24 junio, 2012

SOY EL AMOR…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Soy el amor, la mariposa,

las manos juntas cuando oran…

Soy la esmeralda sagrada

que despierta, después de la tormenta.

 

Soy, la gota de agua

que forma  la cascada…

Manantial de agua fresca

que besa al río de la cordillera.

 

Soy el ave que eleva el vuelo,

la entrega al señor de los vientos.

Si me resisto, la fatiga es obvia,

si me entrego, soy caudal de pureza.

 

Vuelo entre las alturas, sin ruta alguna.

El camino celeste se abre y me lleva…

Jeje… flotante alegría desbordante

que suelta mis cabellos en el aire.

 

Liberación… soltura, total entrega

la que vivo a los designios de los cielos.

Sublime vibración que toca cuerdas

y notas que despiertan…

 

Surge una pulsación, dos, otra mas…

El corazón encuentra espacio para hablar,

no se resiste y al escuchar su palpitar,

la niña adormecida se abre a jugar.

 

Juego hermoso de gardenias y de estrellas.

Juego fantástico de caballero y de doncella.

Se abre la primavera, brota entera

mientras la gardenia destila su pureza.

 

Magia, canto, pulsación… serenata

que canta la palabra que contiene.

Verso, sutileza, adivinanza, luz, ensoñación.

Cabalgata que abre el telón.

 

Soy el amor y fluyo entre los vientos.

Vuelo. Palpito. Vivo. Vibro. Me estremezco.

Me dejo el pelo suelto… Siento tu beso,

y llega a mi, el flujo de los universos.

 

Soy. Eres. Somos. Enhebramos sueños….

aventureros, de fantasías elevadas.

De rosas sin espinas, de mar, de sol y arena

De castillos azules, de plenitud.

 

Soy el amor. Eres el amor. Dios nos lleva

y eleva. Libro que habla la historia

de un capitán y una sirena… Libro, si.

Composición que toca a mis venas.

 

 

 

 

Posteado por: Claudia Llerena | 20 junio, 2012

EL MUNDO ESTA LOCO… ¡DETENGAMOS ESA MARCHA!

 

Muchas veces me he preguntado lo que ocurriría si algún Ser fuera de la Tierra, tomara una lupa sobre este mundo que hemos creado y al recibir de manos de un buen amigo esta magnífica obra de arte, no puedo detener el flujo de ideas que vienen…

Lo primero que imagino, es acerca de la idea que se formaría ese alguien si enfocase la lupa sobre el flujo que ocurre en el día a día en los aeropuertos… Mientras un día comía un emparedado en uno de los aeropuertos mas transitados del mundo, me imaginaba que yo me encontraba como en un hormiguero, donde cada hormiga-persona corría para un lado y para el otro, temiendo perder la conexión de su avión.

Allí estaba yo, en medio de muchas caras de desesperación y entre la turbulencia de un agudo y crónico corre corre que muchos viven hoy. Había alguien por allí que parecía ir tras un carro, buscando desesperadamente el pasaporte extraviado en medio de un sistema de seguridad que desvestía a los viajeros dejándoles sin zapatos, sin cinturones y, a otros, que casi desnudos quedaban antes de abordar minutos mas tarde un vuelo a cualquier destino del planeta. No se diga, lo que ocurría, cuando los rayos X invadían a quienes les hacían elevar los brazos para ser retratados sin cordura, ni mucho menos delicadeza alguna…

Entre ese pandemonio y todavía saboreando mi sabroso almuerzo, imaginaba a un hermano intergaláctico enfocando a quienes se atragantaban una hamburguesa, sin recordar horas mas tarde lo que habían comido y mucho menos habiendo saboreado o agradecido los alimentos que ingerían… Asimismo me imaginaba que colocaba ese mismo lente sobre el sistema de metros, donde millones de personas circulan y en los que cada quien absorto en su propio mundo no se detiene, no sonríe, no juega, no vive, sino, camina como autómata… Pensaba en mis adentros que ese Ser de otros planos se formaría la idea de que esta Tierra esta a punto de colapsar.

¡Detengamos esa marcha! Ordenemos nuestra vida. Organicemos verdades. Sinceremos cada paso guiado desde la perspectiva humana que eleva. Vivamos este momento  sin esclavismos a fantasmas que legan al planeta una desconexión al Ser inmenso que cada uno de nosotros porta.

¡Detengamos esa prisa! Limpiemos el esquema reaccionariamente impulsivo que nos aliena a un caos que ya no ha de subsistir mas. Hagamos un ALTO de inmediato y observemos en nosotros mismos y en los diferentes ambientes donde circulamos,  como estamos contribuyendo a la extinción del planeta. Detengamos el ciclo de la autodestrucción con mirada serena y firme, para que se disuelva la incongruencia de las guerras, del desamor, de los abusos de poder, del apego a un papel que tiene una connotación que hay que cambiar radicalmente…

El mundo ha de girar al revés y si cada uno de nosotros depone a su propia sombra para escuchar a Dios hablar; si yo me libero de ese apego, de esa adherencia a la vida sin vida, de  esa adicción a los vicios, se limpia una parcela del escenario de la Tierra. Así, de parcela en parcela se puede regenerar la armonía, la sencillez, la integridad y esa confraternidad donde el corazón fluya para obrar centrados en el amor incondicional que es Dios.

 

 

 

 

 

 

 

Posteado por: Claudia Llerena | 19 junio, 2012

SURGE EL AMOR

 

 

 

 

 

 

 

 

El viento sopla

mis cabellos

y los suelta.

Danzan…. mágicamente.

Se sueltan

espontáneamente.

 

Caricias tiernas,

susurros que los tocan.

Besos…

Fantasías hermosas

donde la mariposa

se posa.

 

Magia blanca,

luz sin igual…

Cascada desbordante

y escalofriante.

El viento, la mariposa,

Dios, tu y yo…

 

El cielo se abre,

el girasol gira su tez

para mirar al sol…

y cuando va girando,

se encuentra con nosotros

haciendo el amor.

 

Viento, cabellos sueltos,

la mariposa vuela

y se desprende,

se posa en cada flor,

mientras el girasol…

ya no siguió su rotación.

 

Nos descubrió…

y ahora el colibrí

flotante se quedó

mientras la abeja,

despierta a la camelia

que se ha quedado quieta.

 

Aroma a flor y a miel

dulce momento éste,

de besos tiernos y pasión.

Se cierra el telón

y en la intimidad

surge el amor…

Posteado por: Claudia Llerena | 11 junio, 2012

QUERER Y AMAR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Querer y amar

no es igual,

dijo un Ser muy especial…

 

Parecía que el primero

es un gradiente del total.

Un peldaño a escalar.

 

Querer nos remite a un tener,

el amar no se desprende

de la escala del querer.

 

Aunque bien podría ser,

si de hecho retomamos

a la vida desde otra perspectiva…

 

Dos caminos que parecen

ser el mismo, mas lo cierto

dijo él, son tan distintos…

 

En el uno, que es querer,

hay apego y posesión.

En el otro, no hay ninguna condición.

 

Y entonces pregunté

lo que es ese querer…

Se tocó el corazón y enunció:

 

Querer, es un anhelo.

Es apego al gran ego

que al revés nos hace creer…

 

Querer, es obtener.

Es apenas un tener. Es un verbo

que se adhiere a lo que No Es.

 

Un fantasma que se viste,

y que no existe… ¡Fantasía!

Es quizás una mentira.

 

Querer es creer que si.

Es la mente la que activa

la posesión desmedida.

 

Quieres, si  eres un coleccionista

de cosas que no existen

y que te atan a lo que no es vivir.

 

Quieres, si así lo decides

y entras a la cadena de la marea

que es reactiva.

 

Así lo dijo él, lo recuerdo muy bien.

Si reacción eres, es que quieres.

Pero, también nos habló del amor…

 

Ahora cambias la perspectiva.

Dijo que gires a la inversa y que respires.

Siente, rememora y acciona.

 

Libera el tener, abre la puerta

para recibir al Ser que eres

y ahora habla de verdad contigo.

 

A ver, sin mentirte otra vez…

El amor es la sublime nota

que se fusiona con Dios.

 

Es, la mirada calma, la caricia

perfecta que surge del alma.

Es, el suspiro que besa sin tocar.

 

Amar es dar, sin esperar recibir.

Es, el desvestirse de la posesión

que nunca ha de poseer.

 

Es el saber a ciencia cierta,

que cada quien camina o vuela

con el flujo del viento y la marea.

 

Es el rítmico latido

de un corazón que palpita

inspirado en el dar.

 

Es Ser… así de llano es.

Tan claro, así de simple y de profundo.

Verdad que te envuelve sin pensar.

 

Amar, claro está,

no es igual a ese querer

que hace creer lo que No es.

 

Amar es hacer música, es la entrega,

la fusión completa. Es, Dios en acción

y un beso que sella esta verdad.

 

Amar… sí, es esto que yo siento

que palpita tan adentro

que nos hace volar. ¡Sí, amar es esto!

Posteado por: Claudia Llerena | 2 junio, 2012

MI ALMA GEMELA

 

 

 

 

 

 

 

 

De nuevo enhebrando sueños

de que esta vez es cierto…

De que es puro y tan perfecto.

 

Sublimando que es real…

amorosamente tierno, abierto,

además de cortés, poeta a la vez.

 

¡Ja! Y además de amor eterno,

leal en palabras y hechos…

Inmutable, inalcanzablemente cierto.

 

Anhelos de rayos y truenos

lluvia torrencial de pensamientos

que crean un patrón incierto.

 

Falsedad que me maneja,

yo repitiendo otra vez, aquel sueño.

¡Ja! Maquinando en él, anhelos.

 

De labios que contienen el aliento

de aquel único beso…

¡Un Ángel que ha caído del cielo!

 

¡Sí, eso es! Ese patrón perfecto

que no encaja, que no encuadra

con la piel. De carne y hueso es…

 

Tristeza… una lágrima brota

al contrastar la fantasía de mi ideal.

¡Ángel que se esfuma ante la realidad!

 

Demente… y lo peor, me hace creer

que aquel príncipe azul, es él.

Sí, el que trae una rosa… míralo bien.

 

El del caballo blanco, de mirada clara,

serena, bella, que se clava en mi alma.

El que recita su propia fantasía.

 

Palabras, ¡Ja! Me lo dijo mamá.

Hechos… decía ella, también la abuela…

El mundo al revés, tras ese lente que no es.

 

Ni es el príncipe, ni es la expectativa,

ni el apego a una idea que se adueña

de lo que nunca a caballo ha de llegar…

 

Pero… ¿Y mi príncipe? Verás que llegará.

Claro está, será como él lo quiera ser.

Por esta vez, no lo fabricaré así o asá…

 

La última idea, retoma la partitura y

en voz baja, para que nadie escuche,

me dice que no ha de ser cualquiera.

 

Yo le agradezco que llegue y me recuerde

que es la pureza de un alma, la gota de agua,

la mirada clara, la risa abierta, el verso…

 

¡Ja! Si recita versos y escribe cuentos…

Así lo quiero… Honesto y juguetón.

¡Que invento! Sensato y soñador.

 

Bohemio, muy sabio, de noble corazón.

Aventurero… y loco como yo.

Que cuente estrellas y busque a una fugaz.

 

Que encienda una llama, que contenga,

el fuego para hacer una fogata que caliente.

¡Ja! Sí, que arda, pero que no queme.

 

Que hable lo que es, sin decir lo que no es.

Que posea la sutileza entre sus manos,

para acariciar, sin tocar, ni dañar…

 

Bella locura que le pido al universo,

que sea verdaderamente cierta.

Realidad tangible que con amor Co Creo.

 

Fantasía que beso y que también saboreo.

Miel de la colmena que para mi abre el cielo.

Ángel de mis sueños… voy a tu encuentro.

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